Psicopatologías de la infancia.👶
Trastorno por déficit de
atención e hiperactividad
El trastorno por déficit de atención e hiperactividad
(TDAH) es uno de los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes de la niñez.
Habitualmente su diagnóstico se realiza en la niñez y a menudo dura hasta la
adultez. Los niños con TDAH pueden tener problemas para prestar atención,
controlar conductas impulsivas (pueden actuar sin pensar cuál será el
resultado) o ser excesivamente activos.
Es
normal que a los niños les cueste concentrarse y comportarse bien de vez en
cuando. Sin embargo, los niños con TDAH no van dejando atrás esas conductas a
medida que crecen. Los síntomas continúan y pueden provocar dificultades en la
escuela, el hogar o con los amigos.
Un
niño con TDAH puede presentar las siguientes conductas:
- Fantasear mucho.
- Olvidar o perder las cosas con mucha
frecuencia.
- Retorcerse o moverse nerviosamente.
- Hablar mucho.
- Cometer errores por descuido o correr
riesgos innecesarios.
- Tener problemas para resistir la
tentación.
- Tener problemas para respetar turnos.
- Tener dificultades para llevarse bien con otros
Depresión infantil
La depresión
infantil es un trastorno clínico que puede llegar a ser grave y que hay que
tratar. Se suele pensar que los niños, solamente por el hecho de ser pequeños
ya son felices y no tienen preocupaciones, pero no siempre es así. Tienen
preocupaciones, momentos difíciles y sufren trastornos mentales como la
depresión.
Para
detectar un cuadro de depresión infantil, tanto los padres como los profesores
deben estar muy pendientes de los cambios de conducta de los niños. No solo en
casa, sino también en el colegio, donde pasan la mayoría de horas, donde
se debe estar alerta ante cualquier comportamiento extraño del menor, hacer
saltar las todas alarmas. Igualmente, antes de diagnosticar a un niño de un
trastorno depresivo, los especialistas en Psiquiatría infantil recomiendan
descartar la existencia de otras enfermedades orgánicas.
La
depresión infantil tiene una sintomatología un tanto diferente a la
que manifiestan adultos y adolescentes. Los niños suelen mostrar:
- Irritabilidad, más que tristeza o
desesperanza
- Reaccionan a la mínima y de una manera
desmedida.
- Tienden a minusvalorarse.
- Desarrollan fobias.
- Sufren alteraciones del sueño.
- Aumento de sensibilidad ante breves
separaciones
- Empiezan a tener problemas en el
colegio: suspenden y no hacen los deberes.
- No les apetece jugar, pierden el
apetito, están cansados...
Ansiedad generalizada infantil
El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es un
trastorno mental en el que a menudo el niño está preocupado o ansioso por
muchas cosas y siente que tiene dificultades para controlar la ansiedad.
Se desconoce la causa del TAG. Los genes pueden
tener participación. Los niños con familiares que tienen un trastorno de
ansiedad también pueden ser más propensos a sufrirlo. El estrés puede
ser un factor para desarrollar TAG.
Los eventos en la vida del niño que le pueden
causar estrés y ansiedad incluyen:
- Una pérdida,
como la muerte de un ser querido o el divorcio de los padres
- Cambios
importantes en la vida, como mudarse a una nueva ciudad
- Antecedentes
de abuso
- Vivir en una
familia cuyos miembros son temerosos, ansiosos o violentos.
Tricotilomania
La tricotilomanía es el arrancamiento compulsivo
del propio pelo. Es un trastorno obsesivo-compulsivo. Se
da en el 1-2% de los escolares, sobre todo a partir de los 10 años y en niñas.
¿Cuáles son sus causas?
Es la suma de tres circunstancias.
- La ansiedad o tensión
nerviosa que tiene el niño ante una situación de estrés o un conflicto.
- El escaso
control de sus impulsos propio de la infancia.
- Dificultad
del menor para hallar una estrategia adecuada para adaptarse al
problema o liberar su ansiedad.
Esquizofrenia infantil
La esquizofrenia infantil es un trastorno mental
poco común, pero grave en la que los niños y adolescentes interpretan la
realidad de manera anormal. La esquizofrenia implica una variedad de problemas
con respecto al pensamiento (cognitivo), al comportamiento o a las emociones.
Puede provocar una combinación de alucinaciones, ideas delirantes y trastornos
graves en el pensamiento y el comportamiento que afecta la capacidad de tu hijo
de vivir normalmente.
Se desconoce la causa de la esquizofrenia infantil,
pero se considera que se desarrolla de la misma manera en que se desarrolla en
los adultos. Los investigadores creen que una combinación de genética, química
cerebral y entorno contribuyen con el desarrollo del trastorno. No es claro por
qué la esquizofrenia comienza tan temprano en la vida en algunos y no en otros.
Los problemas con ciertos químicos cerebrales que
se producen naturalmente, entre los que se encuentran los neurotransmisores
denominados dopamina y glutamato, pueden contribuir con el desarrollo de la
esquizofrenia. Los estudios en neuroimágenes muestran diferencias en la
estructura del cerebro y el sistema nervioso central de las personas con
esquizofrenia. Aunque los investigadores no están seguros en cuanto al
significado de estos cambios, indican que la esquizofrenia es una enfermedad
cerebral.
Factores de riesgo
A pesar de que se desconoce la causa exacta de la
esquizofrenia, ciertos factores parecen aumentar el riesgo de desarrollar o
desencadenarla, entre ellos los siguientes:
- Antecedentes
familiares de esquizofrenia
- Alta
activación del sistema inmunitario, como por inflamación
- Padre de
mayor edad
- Algunas
complicaciones durante el embarazo y el nacimiento, como malnutrición o
exposición a toxinas o virus que pueden afectar el desarrollo del cerebro
- Consumo de
medicamentos que afecten la mente (psicoactivos) durante la adolescencia
Trastorno negativista desafiante
Es un trastorno del comportamiento, por lo general
diagnosticado en la niñez, se caracteriza por comportamientos de falta de
cooperación, desafiantes, negativistas, irritables y molestos hacia los padres,
compañeros, profesores y otras figuras de autoridad.
Aunque la causa del ODD no se conoce, hay dos
teorías principales que intentan explicar el desarrollo del ODD. Una teoría en
desarrollo sugiere que los problemas inician cuando los niños están pequeños.
Los niños y adolescentes que desarrollan ODD pudieron haber tenido dificultades
para aprender a separarse y volverse autónomos de la persona principal con la
que ellos estaban vinculados emocionalmente. Las "malas actitudes"
características del ODD, son vistas como una continuación de los problemas de
desarrollo normales que no se resolvieron adecuadamente durante los años de la
infancia. Sin embargo, la teoría del aprendizaje sugiere que las
características negativistas del ODD son actitudes aprendidas, reflejando los
efectos de las técnicas de refuerzo negativas usadas por los padres y por las
figuras de autoridad. El uso del refuerzo negativo por los padres se considera
que incrementa la tasa e intensidad de comportamientos de oposición en el niño
ya que logra la atención, tiempo, preocupación e interacción deseados con los
padres o figuras de autoridad.
Trastorno obsesivo compulsivo infantil
Muchos niños, a veces, tienen pensamientos que les
molestan, y puede que sientan que tienen que hacer algo acerca de esos
pensamientos, aunque sus acciones no tengan sentido. Por ejemplo, puede que les
preocupe tener mala suerte si no se ponen su prenda de vestir favorita. En
algunos niños, los pensamientos y ansias de hacer ciertas acciones persisten,
aunque traten de ignorarlos o hacerlos desaparecer. Puede que los niños tengan
un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) cuando los pensamientos no deseados, y
los comportamientos que se sienten obligados a hacer debido a esos
pensamientos, suceden con frecuencia, ocupan mucho tiempo (más de una hora al
día), interfieren con sus actividades o los hacen sentirse muy mal. A los
pensamientos se les llama obsesiones. A los comportamientos se les llama
compulsiones.
Síntomas
Tener trastorno obsesivo-compulsivo significa tener
obsesiones, compulsiones o ambas cosas.
Ejemplos de comportamientos obsesivos o compulsivos
incluyen los siguientes:
- Tener
pensamientos, impulsos o imágenes mentales no deseados que ocurren una y
otra vez y que causan ansiedad o angustia.
- Tener que
pensar en algo o decir algo una y otra vez (por ejemplo, contar o repetir
palabras una y otra vez en silencio o en voz alta).
- Tener que
hacer algo una y otra vez (por ejemplo, lavarse las manos, colocar cosas
en un orden específico o revisar las mismas cosas una y otra vez como, por
ejemplo, ver si la puerta está cerrada con llave).
- Tener que
hacer algo una y otra vez de acuerdo con ciertas reglas que deben ser
respetadas de manera exacta para hacer que la obsesión desaparezca.
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